Por Yovanna Alegría, Jefa de la Escuela de Educación
El 8 de marzo no es solo una fecha en el calendario para recibir flores; es el eco de las voces que en 1908 exigieron justicia en las huelgas textiles de Nueva York y que hoy siguen resonando en cada aula. Es un recordatorio de que la sociedad se sostiene, en gran medida, gracias a la fuerza y la inteligencia emocional de las mujeres. Nuestro rol ha evolucionado de “cuidar el hogar” a transformar el mundo desde sus cimientos.
Históricamente, se pensó que el cuidado de los niños era una tarea “natural” femenina. Hoy, la neurociencia y la pedagogía nos demuestran que es una ciencia de alta complejidad. Las mujeres han sido el motor del tejido social, pero son las Educadoras de Párvulos quienes llevan esa chispa al siguiente nivel.
Una educadora no solo “vigila”; diseña ambientes donde el cerebro de un niño hace miles de conexiones nuevas por segundo.
¿Sabías que los primeros jardines infantiles (Kindergarten) fueron impulsados por pedagogas que entendieron que el juego no es “perder el tiempo”, sino la forma más seria de aprender?
La educación parvularia no nació por azar; fue esculpida por mujeres visionarias que entendieron que un niño respetado es un adulto libre. Honramos hoy a quienes profesionalizaron el cuidado:
| Referente | Legado Principal |
| Maria Montessori | Primera médica italiana; revolucionó el mundo con el protagonismo del niño en su aprendizaje. |
| Gabriela Mistral | Nuestra Nobel y maestra rural; defendió la educación inicial como herramienta de justicia social. |
| Matilde Huici | Figura clave en Chile y España; profesionalizó el cuidado convirtiéndolo en pedagogía de alto nivel. |
| Hermanas Agazzi | Enseñaron que la escuela debe ser una extensión del hogar, llena de intención educativa. |
¿Por qué nuestro rol es vital hoy?
En este siglo XXI, las mujeres en la educación inicial actúan como las arquitectas de la base humana. Su labor trasciende el aula por tres razones fundamentales:
- El 90% del cerebro se desarrolla antes de los 5 años. Durante este periodo, se forman más de un millón de conexiones neuronales nuevas cada segundo.
- La capacidad de gestionar emociones —tan propia de la lucha femenina— es hoy la habilidad más buscada en el mundo laboral y social.
- Cada vez que una educadora enseña a una niña que puede ser científica o a un niño que puede expresar su ternura, está haciendo justicia a las mujeres que marcharon hace un siglo.
Hoy, las educadoras son las encargadas de alfabetizar emocionalmente a las nuevas generaciones. Mientras el mundo corre, ellas se agachan a la altura de un niño para explicarle el universo.
Que este 8 de marzo celebremos a quienes, con paciencia y conocimiento, visten a nuestras próximas generaciones. Enseñar es el arte de sembrar en un jardín que quizás no veas florecer, pero cuya sombra refrescará al mundo.
¡Feliz día de la mujer a todas las que educan con ciencia y alma!




